Don Durito de la Lacandona

Y cuando la charla se tornó en pelea, Durito se sienta en la costura de mi cuello y me dice: – ¡Ah mi querido y torpe escudero!, el hablar es resbaladizo y problemático. En realidad sólo vale la apena pelear con una mujer, único ser con quien es gratificante resbalarse y meterse en problemas. Y para hablar con una mujer uno debe hacerlo al oído. Así no importa tanto lo que uno dice, si no el tierno y tibio acercamiento al aroma de su pelo.

Don Durito de la Lacandona / Subcomandante Marcos / 1999

Estás leyendo Rwasn.com

  • Llevátelo:
    • Digg
    • del.icio.us
    • Facebook
    • Google Bookmarks
    • E-mail this story to a friend!
    • LinkedIn
    • Live
    • MySpace
    • Netvibes
    • Ping.fm
    • Print this article!
    • Technorati
    • Tumblr
    • TwitThis
    • Meneame
    • StumbleUpon
    Posted November 30th, 2009 in musica.

    Leave a response: