El entrenador y la dinámica de lo impensado

Ningún éxito inmuniza.
La única manera que entiendo el fútbol es la de la presión constante, jugar en el campo rival y el dominio de la pelota.
Un gran equipo es el que no se condiciona por el rival.
No creo en el coaching, eso de confiar en uno mismo. Lo peor siempre puede suceder, y para eso hay que tener una respuesta.
La confianza es sinónimo de relajación. Yo prefiero el miedo, porque te obliga a estar atento.
Un líder necesita ser querido para ganar.
Lo que no esta permitido es que dejar de luchar.
El liderazgo se ve en la derrota y el conductor solo es bueno si ha superado la adversidad.
Prefiero la discreción al exhibicionismo, la sobriedad a la arrogancia, el convencimiento a la duda (aunque respeto al que duda), y la generosidad al egoísmo.
La comodidad es nociva para cualquier persona o grupo.
Admirar al esforzado, al que se compromete. Y acercar al distante, involucrarse, tener poca tolerancia con el indiferente, debería ser la estructura de un jugador de elite.




















